|
 |
Claudio Dib, académico de Departamento de Física de la USM y participante de
la iniciativa, señaló que la prueba confirma el funcionamiento del Gran
Colisionador de Hadrones y representa un hito para la ciencia mundial. Esta
sería la antesala para replicar el estado de la materia en los primeros
instantes del Big-Bang.
La ciencia mundial está de fiesta, y con justa razón. El martes 30 de marzo
se inició con éxito la colisión de protones con mayor energía jamás antes
alcanzada. La prueba se llevó a cabo en Suiza, en las en las dependencias
del CERN, utilizando la máquina conocida como el Gran Colisionador de
Hadrones (LHC).
El LHC es un anillo circular que tiene unos 27 kilómetros de perímetro, en
el que se aceleran protones y otros núcleos atómicos a energías mayores a
las alcanzadas en experimentos pasados. En esta oportunidad chocaron haces
de protones con una energía inédita de 7 teraelectronvoltios (TeV).
Al respecto Claudio Dib, uno de los promotores de la participación chilena
en estos experimentos y académico del Departamento de Física de la
Universidad Santa María, señaló que “alrededor de las 7 de la mañana empezó
el proceso, acelerando progresivamente la energía. Cada haz de protones
llegó hasta 3,5 TeV, de modo que la energía de colisión alcanzó los 7 TeV”.
“En esta prueba inicial se inyecta un grupo de unos 10 mil millones de
protones dando vueltas en un sentido y, en sentido contrario, se inyecta
otro grupo similar. Luego se aceleran y se cruzan para que choquen en
ciertos puntos determinados donde hay detectores que captan lo que ocurre en
los choques. Estos grupos de protones se mantienen girando y chocando por
un tiempo aproximado de 10 horas, para luego repetir el procedimiento”,
agregó.
En términos científicos, Dib aseguró que “es la primera vez que se logra
acelerar protones a esa energía y hacerlos chocar, y es un éxito desde el
punto de vista del diseño de esta máquina. También abre la opción de hacer
experimentos de mayor calibre, que entreguen información inédita y
fundamental en la composición del universo”.
Lo que viene
Según el físico de la Universidad Técnica Federico Santa María, “lo que
sigue es el aumento de la cantidad de protones, o intensidad, para que hayan
más choques por segundo, y así ir acumulando datos hasta cumplir el gran
sueño de descubrir nuevas partículas como el Bosón de Higgs, aquella
partícula sobre la cual se funda el actual modelo estándar de la física de
partículas elementales, pero que nunca ha sido observada. Es la pieza clave
del puzzle, la responsable de dotar de masa a los componentes más básicos de
la materia”.
Además, el académico Claudio Dib sostuvo que “en unos meses o un año más, en
vez de protones se acelerarán núcleos atómicos grandes como los de oro o
plomo, con cientos de protones. En estos choques formará una especie de sopa
de partículas, llamada plasma de quarks y gluones, que recrearía el tipo de
materia que habría existido en el Big-Bang”.
Participación nacional
El Gran Colisionador de Hadrones tiene 4 detectores que analizan los
resultados de la colisiones, e investigadores de la Universidad Técnica
Federico Santa María colaboran en uno de ellos, la colaboración del detector
ATLAS. El grupo chileno está participando en el monitoreo de los sistemas y
en análisis de datos, “y probablemente podremos participar en las mejoras
que se hagan del detector en el futuro”, apuntó Dib.
|
| |
 |
|
|
|
|